sábado, 1 de noviembre de 2014

La cova de la Vila. La pobla Tornesa

La ruta que proponemos aquí es un bonito y corto paseo a la búsqueda de una gran cueva, la cova de la Vila.

El club rayito fue a investigar la cueva. Esta vez los senderistas fueron Clara, Fede (GPS), Gilbert (Rayito), Inma, Kiko (l'innovador), María, Marifé y Marisa.

Nuestros caminantes, sabedores de la poca longitud de la ruta, quedaron a las 11 de la mañana en La Pobla. Después de la caminata ya tenían asegurada una buena comida. Hubo sierto retraso a la llegada, que los tardones achacaron a Mercadona. Tampoco el retraso fue muy importante y la ruta comenzó más o menos a tiempo.

El grupo de excursionistas era bastante variado. Por un lado, experimentados senderitas rayitos, por otro niñas que según el animos corren o se cansan de momento y por fín una experimentadas "urbanitas" que con promesas de lo corto de la excursión habían sido "engatusadas" para acompañar al grupo.

Era el 1 de noviembre, día de todos los santos. Mientras mucha gente del pueblo se dedicaba a visitar el cementerio nuestros senderistas comenzaban a caminar desde el centro del pueblo. Recorrieron el carrer Cabanes hasta plaça del Raval, carrer Calvari y carrer de la Cova. La ruta de momento era plana y el sol no pegaba muy fuerte. ¡Un día perfecto!. El carrer de la Cova acabó y de allí salía una senda montaña arriba. Ahora el personal, que hasta ese momento no habá siquiera notado calor ni frío, comenzó a sudar con la subida.

Nadie del grupo había ido antes a la cueva ni había una ruta gps que seguir, así que la excursión se convertía en una pequeña aventura de busqueda de la cova de la Vila. Las sendas se iban mutiplicando y habia que investigar si realmente el camino elegido era el correcto. Por fin, tras unos minutos de duda, Marifé dijo "por allí hay un camino". Los caminantes subieron i allí estaba la cueva.

La cueva tiene varias entradas, pero sólo una accesible andando. El club Rayito tuvo suerte y esa entrada fue la buena. Incialmente se entra a una pequeña oquedad de la que, agachados, se llega a una gran sala. Realmente no hacen falta linternas ya que las otras entradas a la cueva dan suficiente luz para ver sin problemas.

Entonces el grupo sacó la cámara y comenzó a fotografiarse. No es normal entrar a una cueva con tanta facilidad. Estalactitas y estalagmitas habían pocas pero aun se conservaba una potente columna a la derecha al fondo. En interior de la cueva se notaba bastante utilizado lo largo de los años. Vivienda en la prehistoria, guardar ganado, esconderse cuando los bombardeos y las incursiones de la guerra y muchos más usos se le dieron a esta cueva. Su gran amplitud permitiría múltiples utilizaciones.

Una vez hechas la fotos de rigor y tras el pequeño susto de ver un murciélago molestado, el grupo salió de la cueva. Había mucha humedad dentro y se noto mejoría al salir. Ahora todo era cuesta abajo y se lllegó al pueblo sin dificultad (antes se busco un nuevo camino pero no fructificó la innovación). Se volvió al carrer de la Cova y de allí a la plaça del Raval. Los Rayitos, con el deber cumplido y viendo que era buena hora, dieron una vuelta por el pueblo. Primero fueron a la iglesia de sant Miquel  a admirar el retablo nuevo que tiene. La iglesia estaba cerrada y no se pudo. Dicen que en el retablo se distingue claramente a Santiago Carrillo y a la Pasionaria. Otra vez será. De allí callejearon hasta la fuente, volvieron a la plaza y ya, como era la hora, a hacer las brasas y comer.

Durante la comida se comentó la ruta. Fue lo suficientemente corta y fácil para que los "urbanitas" admitieran planificar una salida para otro día, y en este caso, con la cueva como premio, la ruta valió mucho la pena. Por supuesto hubo cerveza, vino y cava para recuperara la forma.

Picha aquí para ver la ruta.

domingo, 26 de octubre de 2014

Circular pico Espadán desde la Nevera de Alcudia

La ruta que presentamos aquí tiene cierto carisma, ya que sube al emblemático pico Espadán, montaña más alta de la espectacular sierra que da su nombre. Realmente no es la más alta, la Ràpita la supera en 7 metros, pero seguro que es la más conocida.

Esta vez, los senderistas del club Rayito que acudieron a hacer la ruta fueron Antonio, Ara, Carmen, Fede (GPS), Flama, Gilbert (Rayito), Kiko (lnnovador), María, Mercedes y Toni, un grupo ya bastante numeroso. Esta vez Mercedes y Flama se estrenaban.

La ruta elegida es circular y "los Rayitos" decidieron, con buen criterio, subir por la parte más plana y bajar por la más empinada. Hubo cierto cachondeo con el innovador porque, viendo el perfil, calificó la subida como "de suave desnivel". Y subir, había que subir igual los mismos metros. En el perfil se ve que el comienzo de la subida es muy suave (para calentar) aunque al final el tema, como veremos, se complica un poco.


El grupo quedó a las 7 de mañana un día de octubre. Esa noche fue la que se cambiaba la hora y el Innovador se equivocó poniendo el despertador. Comenzaron las alertas con el  whatsapp y no hubo que esperar demasiado. A las 8 de la mañana se aparcaron los coches en la Nevera de Alcudia de Veo (en la carretra que ve desde Alcudia a Algimia, a unos 5 kilómetros del primero, justo en un collado) y se dispusieron a caminar.

La Nevera es una construcción de planta circular utilizada en su día para el almacenaje de nieve, para luego extraer el hielo y venderlo en las poblaciones vecinas de La Plana.

De la zona de la Nevera sale una pista que, tras una suave bajada, comienza a ascender lentamente hacia el pico. En el kilómetro 1 se encontraron con una especie de cueva que se adentraba desde el lado del camino. Pensaron que era la cueva del Estuco pero en realidad no lo era. La cueva del Estuco estaba un poco más alla, no muy lejos, desviándose del camino.

Como la pendiente era muy asequible el grupo iba compacto y animado. Un poco más allá había una pequeña balsa (o un gran charco) al lado del camino. Ara aprovechó para pegarse un baño y ensuciarse de barro (recordemos, para los que no lo saben, que Ara es una perra). A la derecha, abajo del camino, se contemplaban magníficas vistas del barranco Malo y un poco más adelante, el barranco de Aguas Negras. El camino circulaba a la sombra de la mole del pico Espadan y nuestros senderistas caminaban a buen ritmo. 

A medida que el grupo iba acercándose al final de la pista, la ruta iba cogiendo altura. Cada revuelta hacía que los caminantes ascendieran 5 o 6 metros. Los alcornoques monumentales estaban por todas partes y algún Rayito ya sentía las piernas calientes.

En el Kilómetro 4 se llegó a un collado. Aquí el camino se dividía en dos. El principal, que bajaba hacia Aín y una pista en un poco peor estado que se enfilaba a la cumbre. Los esforzados Rayitos pararon un poco para beber y coger fuerzas y en seguida reenprendieron la marcha hacia arriba.

La pista continuaba la ascensión durante 600 metros y justo después se acabada. Ya casi no les quedaba montaña y lo empinado de la ruta ya no permitía casi ni que hubiera camino. Bruscamente, de la pista se pasó a una especie de senda de rocas. Mercedes que andaba con un poco de vértigo lo pasó mal, ya que el grupo tuvo que pasar por una ladera de rocas con una caída considerable a la izquierda.

A alguien le dió una pájara en toda regla. Sudores frios, fatiga general, debilidad muscular, hipoglucemia, mareos, y no sabemos si alucinaciones. Un poquito de descanso, Un poquito de aquarius y, como el final de la subida estaba cerca, un último esfuerzo y para adelante.

Después vino el trepar. Ya no había caida a la izquierda, ahora había caida detrás. Poquito a poquito nuestros senderistas subieron hasta la cresta de la pequeña sierra. Esta sierra va desde la peña Pastor (989m.) al vértice geodésico (1040m.) que está en la otra punta. Y en medio, el objetivo (1099m.). 

El grupo descansó en un pequeño claro plano en plena cresta. Para los que era su primara evisita al pico Espadán creían que lo peor ya había pasado. Y era casi cierto. De camino hasta la cima todavía había que subir un poco y trepar un poco más. El camino se complicó, pero con mentalidad huevona (poc a poc), hastá el último senderista consiguió hacer cumbre. Alguno andaba muy cansado y tuvo que sacar reservas de donde no las había.

La cima del pico Espadán es espectacular. Las vistas son impresionantes. Había una ligera bruma en la parte del mar y el Montgó (cabo de San Antonio) no se pudo ver, pero todas las montañas de la sierra Espadan cubiertas de vegetación, todos los pueblos desde Segorbe hasta la provincia de Teruel, Penyagolosa, Mollet, el Montí, el Bartolo y su sierra, toda la plana de Castelló y mucho más. En fin, se perdía la vista con tanta cosa a identificar.

Después de un descansito comenzó el descenso. Para esto se siguió una ruta distinta. En vez de bajar por la cara sur, se hizo por la norte (noroeste). Se sigue una senda que, después de bajar no sin cierta dificultad lo que antes se había trepado, va cresteando desde el pico al vértice gesodésico. Es una parte relativamente plana donde se puede disfrutar de la vegetación de pinos y alcornoques.

Una vez al final de la cresta el camino se vuelve muy empinado. Se baja por el medio de un gran bosque de pinos pero hay que hacerlo con cuidado para no dejar el culo en el suelo. A algún Rayito le pasó pero la caida no fue muy aparatosa. 

El descenso se hizo largo. Más de uno pensó que no era posible bajar tanto porque no se había subido tanto. Lo que pasó es que como la subida fue mucho más larga y ligera, parecía que no se habían ascendido tantos metros. Al final fueron 440 metros de desnivel acumulado. Nada exagerado ni para subir ni para bajar.

Como había senderistas más prundentes que otros, el grupo llegó a la Nevera, el lugar de partida, un poco disgregado. Al fueron cerca de 7 kilómetros de excusión donde hubo un poco de todo.

Durante toda la ruta nuestros senderistas fueron encontrando a bastantes personas que subían también al pico. Sobre todo durante la bajada, donde quizá esta senda sea de las más utilizadas por los excursionistas para hacer la ascensión a este lugar tan emblemático.

De la nevera rápidamente se cogió el coche para seguir con la siguiente fase de la excursión, la cerveza. Aprovechando que estaban cerca, el grupo Rayito fue a "gorrear" cerveza a casa de unos amigos en Artana. Allí se comento la ruta. La excursión había sido muy bonita y el tiempo acompañó. Ya nadie estaba cansado y se recordaba la "escalada" con cierto humor. El listón estaba cada vez más alto y alguno proponía, no se sabe si en serio o en broma, atacar cumbrers más altas, de esas que están en los alpas o del Himalaya. ¡Pero con espítitu Rayito, poquito a poquito!



miércoles, 22 de octubre de 2014

Al Bartolo por el pla de Muletes


La excursión que comentamos esta vez recorre dos de los múltiples caminos que que hay para subir al Bartolo desde el convento del Desierto de las Palmas. Esta vez se subió por el pla de Muletes y se bajó a medias por las crestas.

Esta ruta la hicieron Antonio, Ara, Carmen, Fede (Gps), Gilbert (Rayito), Julia, María y Rafa. Susana al final no pudo ir y envió un whatsapp a la 1:30 de la madrugada (o la gripe o la fiesta...).

La subida al Bartolo por la ruta elegida es bastante suave. Aún así, hay que subir obligatoriamente los 400 metros de desnivel, que no te los quita nadie. En el perfil se ve lo "suave" de la subida y lo "brusco" de la bajada.



Una mañanita de octubre los caminantes partieron del aparcamiento que hay en el monasterio del Desierto de las Palmas. A un par se les pegaron las sábanas pero no hubo que esperar demasiado. El día era bueno pero había mucha bruma.

Al principio nuestros senderistas tomaron la carretera del monasterio hacia Benicassim. Era cuesta para abajo y caminando tranquilitos por el margen izquierdo de la carretera como mandan las normativas de tráfico se llegó a la fuente de Sant Josep. Aquí ya se abandonó la carretera y se cogió la senda que lleva al Plá de Muletes. El camino es sencillo y bastante plano con lo que el grupo iba bastante cómodo.



Rayito tomo el mando del grupo acompañado por Ara, que inspeccionaba continuamente el terreno. GPS decidió cerrar el grupo. Antes de llegar al pla de Muletes, a la altura del primer cruce, el grupo advirtió a Rayito que GPS se había quedado descolgado. Se le esperó. Más tarde, en la tertulia de las cervezas, GPS comentó que él y Rafa se habían equivocado de senda, cosa natural en el carácter de GPS, pues su sobrenombre viene de esa capacidad especial que tiene de perderse en un metro cuadrado.

Una vez el grupo alcanzó el pla de Muletes ya llegó el momento de comenzar la auténtica subida. Se desviaron por una pista a la derecha y poco a poco la ruta fue cogiendo cambios de desnivel y nuestros senderistas empezaron a quitarse ropa e ingerir líquidos. Curiosamente la gente estaba muy animada y no paraba de hablar. Buena señal.

Situados a la altura de la caseta del forestal, en la senda de abajo, había que decidir si se iba al Bartolo por una pista más larga pero sin tanto desnivel o la clásica algo más dura. Nuestros caminantes sin ningún tipo de dudas optaron por la dureza. En ese mismo instante Julia comenzó a subir corriendo y terminó la ascensión a gran velocidad (sería consecuencia del aquarius que se había bebido al comenzar la subida).

A los pies del Bartolo, en lugar de la pista de cemento, se decidió remontar una pequeña y estrecha senda trialera que, aunque es muy empinada, acorta bastante el camino. Tranquilamente se subió sin ninguna incidencia, aunque las aliagas y el coscoll hicieron un buen trabajo "lijando" las piernas de nuestros senderistas. Antonio, que la vez anterior que fue se puso vaqueros para no rascarse las piernas, esta vez fué más confiado y llevaba pantalones cortos senderistas con lo que no tuvo protección adicional. 
Por fin el club Rayito hizo cumbre, y con los ánimos intactos. Ya bajando el Bartolo se cruzaron con bastante gente. Un grupo de ellos, "las chicas y algún chico del MIM", iban todos igualitos con su uniforme. María comentó el que el club Rayito no podía ser menos y tendrían que hacerse camisetas para aumentar su orgullo de grupo y para que la gente les pudiera identificar.

Después de contemplar las vistas y divisar todos los pueblos que se ven en la cara oeste desde allí arriba  (La Pobla, Cabanes, Useres, Vall D' Alba,...), se continuó por las crestas, donde el grupo se siguió cruzando con gente que iban en sentido contrario.

Nuestros senderistas disfrutaron caminando por sus queridas crestas hasta llegar al Caragol de Panxa. Antes de coronar esta cresta sale un camino a la izquierda que desemboca en la pista del Mas d'Huguet. Este fue el camino que tomaron nuestros senderistas. Esta misma senda forma parte de la "trail night Benicassim", carrera nocturna que se realiza a finales de septiembre y que la corren unos cientos de locos con el frontal en la cabeza para darse luz.

Ya en la pista del Mas d'Huguet giraron a la izquierda y después, en el siguiente cruce de pistas, a la derecha  De alli se dirigieron hacía el convento, caminando por la senda que esta en reconstrucción.

Es necesario comentar que, contra todo pronóstico, GPS, no realizó su famosa técnica "culatadas". Esta vez quien deleito al grupo con una doble "culatada" fué el Rayito. Pero todo se quedo en eso, solo con heridas en el amor propio.

Sin más incidencias se llegó al destino, donde esperaban los coches. Ahora llegaba el momento de la rehidratación. Todos fueron a tomar unas cervecillas y a comentar la ruta. La ruta gustó mucho, incluso Julia envió aplausos para los guias vía Whatsapp. Ya todos estaban deseando repetir.


martes, 14 de octubre de 2014

Circular autopista, castillo de Montornés, monasterio


Era un 9 de octubre, día de fiesta en la Comunidad valenciana, y nuestros Rayitos aprovecharon la festividad para mover un poquito la piernas. La mañana estaba nublada, un poco fresca depués de los grandes calores de septiembre, pero no tanto como para ser octubre. Lo que sí que había era mucha, mucha humedad en el ambiente. La ruta elegida era suave, un poco de pendiente al principio y toda una gran bajada al final. Había algunos caminantes que llevaban un tiempo en dique seco y no era cuestión de comenzar con una paliza. Mira aquí el perfil. 



Esta ruta la hicieron Fede (Gps), Gilbert (Rayito), Kiko (l'innovador) y Susana (Susi para l@s amig@s). Aparcaron el coche al lado de la autopista, en el pla del Salandó, estiraron un poco (muy poco) las piernas y empezaron a caminar. Al principio hubo un momento que se colaron de camino pero enseguida encontraron la senda correcta (lo podrás ver en el track). El comienzo era plano y la conversación era amena, pero cerca del kilómetro 2 las voces callaron. Arrancaba "la gran subida" al castillo de Montornés. Ésta era corta pero muy empinada para el estado de forma de nuestros caminantes (300 metros en menos de un kilómetro de subida).

Cada pocos metros había colgadas cintas de una carrera que se celebraba el sábado siguiente por la noche, la "Mediterraneo Trail Night", 17 Kilómetros en una carrera nocturna por montaña (ésta los Rayitos la dejaron pasar). Las cintas que jalonaban el camino tenían una parte reflectante para que los corredores las pudieran ver por a noche. Nuestros senderistas no robaron niguna de recuerdo para que los atletas nocturnos no se perdieran por el camino.

La humedad del ambiente hizo mella y, aunque el sol no pegaba fuerte, las camisetas estaban todas empapadas de sudor. Gps, que estaba fuerte, se adelantó en la subida al castillo, con gran riesgo de perderse debido a su reducida orientación. Rayito andaba un poco apurado. Convaleciente de una rotura en el radio, era el primer día despues de varias semanas haciendo el vago. Y eso pesa bastante. Poquito a poquito se llegó a la cima.

Por el camino les pasó un hombre que iba resoplando y diciendo tacos mientras subía. Se quejaba de lo duro de  la senda. Arriba se lo encontraron recuperando el aliento y les contó que iba a participar en la carrera y que estaba probando el circuito. Se le veia fuerte pero no tanto como para ir sobrado. Debía guardarse algún soplido adicional porque seguro que la carrera nocturna no le defraudaría.

Ya comentamos en otra ocasión que el club Rayito subió al castillo de Montornes (por otro camino). Como ya se dijo, el castillo es una fortaleza de origen árabe del siglo X construida sobre restos de origen romano, que se sitúa sobre una escarpada cima a una altura de 500 m. Lo de escarpada que se lo digan a Rayito, y las vistas, fenomenales.

Una vez en el castillo, el objetivo era llanear por una senda hasta llegar a la carretera y, desde allí, andar unos 300 metros por asfalto hasta el monasterio de las Palmas. Así se hizo. Se dejo a la derecha la senda que vuelve a bajar a la autopista y se siguió hasta el monasterio.

Justo al llegar al monsaterio se torció a la derecha y se cogió una senda que, tras unos metros, desemboca en una pista que va bajando hasta el pla del Salandó. Si te fijas en el track, hay dos "rayito-atajos" que te evitan un par de curvas y dan un poquito de aliciente a la bajada. 

Normalmente en este tipo de bajadas los Rayitos suelen trotar un poco. esta vez no se trotó ni un metro. El grupo iba tranquilo sin esforzarse demasiado. Por fin se llegó al fondo del barrando y, por una senda, se acabó donde estaba el coche. Dos horas y 8 kilometros de disfrute senderista.

Ahora corriaendo a las cervecitas de rigor y a comentar la ruta del día. Es casi una clásica que se puede utilizar de comodín para días en lo que no se sepa donde ir. Bonita ruta. Se comentarion también rutas pendientes de hacer como una en Culla, y se habló de una nueva subida al Morico, para ver si por fin se encuentra las escaleras mecánicas que llevan arriba al pico.



martes, 30 de septiembre de 2014

Camino de santiago 2014. León-O Cebreiro

Diario de un caminante.

Etapa 0.
Aproximación en coche. Castellón – León. 760 Km. Calatayud. Parada de la Guardia Civil. Carnet de conducir de Toni caducado. ¡No puede ser! I.T.V. OK. Llegada a Soria. Renovación del carnet. Cartel de “ cerrado hasta el lunes”. Otro día será.  Parada en Burgos (14:00). Visita al Morico, está a tope, nos vamos al  restaurante de hace dos años nos hicimos un asado. Menú entresemana 12€, sábado y domingo, carta 70€. ¡Putada!. Por fin en León: Hotel Riosol *** Despedidas de soltero. Hotel OK. Visita al barrio húmedo, después de unas cuantas visitas a los bares con su copa y tapa, entramos en uno cuya especialidad es de embutidos, nos hacen sentarnos en una mesa con mantel de tela. Cena y a dormir.

Por fín empieza el camino.

Etapa 1.
León - San Martín del Camino. 24,5 Km. Desayuno churros y café. Culos gordos delante. Una recta que te cagas. A la llegada unas cervezas. En el albergue Fede liga con una señora madurita (le pilló en la ducha en pelotas).



Etapa 2.
San Martín del Camino – Astorga. 26 Km. Hospital de Órbigo (León) bonito. Fede está cojo (¿fastitis plantar?) Zapatillas malas. Llegada a Casa de los Dioses (una mierda). Antes de Astorga (2 tias trabajando para él). Beben agua de la fuente. Llegada a Astorga. Hay que subir un puente (zig-zag). Hostal la Peseta. Perfecto. Muy bien. Los Tonis a buscar el carnet de conducir, Gilbert y Fede a hacer cervecitas. Comida cocido maragato. 30 y tantos euros. Se come al revés. Hasta el culo de comida. Gilbert va a por el coche. Resto cervezas. Para cenar picoteo por Astorga.



Etapa 3.
Astorga – Rabanal del Camino. 21 Km. Fede dolor de pies. Hay que parar. Cambio de zapatillas. Calor. Alguien se escalda. Llegada a Rabanal del Camino. Hostal la Senda. Todo a tope. Gilbert reconoce a un amigo del año anterior. Cervezotas y a comer. Se come bien. Hay mosqueo por recoger el coche. ¡Mucho morro!. Comunicación internacional. Yanqui, Madrileño...



Etapa 4.
Rabanal del Camino – Ponferrada. 36Km. Salida con chirimiri. No va a más. 3ºC. Los pies de Fede siguen regular. Llegada a la Cruz de Hierro, el punto más alto del camino (1.540m.) Se dejan la piedras de rigor (En la Cruz de Hierro). Dos autobuses de niños (según Fede tocan los cojones durante más de dos horas) ¡Equivocación! Toca hacer 3 Km. de más (Per sabudets). Llegada a Ponferrada. Hostal Nirvana. No lo conoce ni la guardia Civil. A comer al Hotel Madrid. Gazpacho, lomo al Pedro Ximenez. Hay cansancio. Cena de tasqueo. 16€ por un crianza. Alguien liga... ( Los dos mayorcitos...)¿? Lo que pasa en el camino se queda en el camino (y como siempre no pasa res de res).



Etapa 5.
Ponferrada – Villafranca del Bierzo. 25Km. A los 10Km. un valensianet. La subida tiene truco. Hay más kilómetros de los que pone. Lio al entrar en Villafranca. No se encuentra el hotel. Al final sí. Los Tonis al 2º y Fede y Gilbert al 1º ( Todavía hay clases). Visita a bodega San Adrián. Un rollo, Cena. Un besito y a dormir. “El roce hace el camino”. Desayuno muy bueno.



Etapa 6.
Villafranca del Bierzo – O Cebreiro. 29Km. Es la etapa más chula de este año. Gilbert dice que la japonesa les engañó ( Li pase per preguntar masa... charre mes que camine). La realidad es la siguiente: El trozo más chulo del camino se hizo porque los dos primeros iban muy concentrados, en la subida había una japonesa que si cogió la senda correcta, pero por no preguntar el tercero siguió la estela de sus amigos que habían puesto la directa siguiendo a dos buenas mozas. El de los "pies" ya hacía suficiente con seguir el camino. Antes de llegar a O'cebreiro, en lo alto aparece un pueblo donde tomamos unas cervecitas, al cabo de un rato llega el último que debía de estar rezando porque ni paró, ni saludó.

Llegada a O Cebreiro. Unas pocas compras y en cuanto se sientan a comer, empieza a llover. Otro año les ha salvado el santo de la lluvia.



Hasta el año que viene.
Buen camino.

Mira aquí las rutas:

Etapa 1: (mira la ruta)


Etapa 2: (mira la ruta)

Etapa 3(mira la ruta)


Etapa 4(mira la ruta)


Etapa 5(mira la ruta)


Etapa 6(mira la ruta)

martes, 12 de agosto de 2014

Del pantano de Ulldecona a Fredes

La ruta que presentamos hoy entra en la categoría de "rutas perfectas", tanto por su recorrido circular, su paisaje, el almuerzo y el clima que tocó el día en que se hizo.

El recorrido comenza en la cola del pantano de Ulldecona, llega hasta Fredes y después vuelve al pantano por otro camino. El día en que el club Rayito hizo la ruta el GPS no fue muy bien, así que no hay que fiarse demasiado del perfil que sale ni de los kilómetros que marcan. En realidad son 16,8 Km.



Esta ruta la hicieron Dani, Gilbert, Kiko y Manolo. Era un día de agosto y nuestros campeones andaban un poco asustados por el calor que iban a pasar durante la excursión. Aunque la ruta discurra entre los 500 y los 1.000 metros, la calor del verano no se puede esconder. La previsiones meteorológicas daban nublado y eso tranquilizó un poco los ánimos.

A las 7 de la mañana partieron en coche desde Benicàssim hacia el pantano de Ulldecona. A la altura de Vinarós ya se veian cortinas de agua a lo lejos. Se puso a llover sin contemplaciones y los senderistas pensaron que no podrían hacer la ruta y que tendrían que pasar directamente a la fase del almuerzo (no se podía volver a casa de vacío). Pero una vez en el pantano dejó de llover y ya no hubieron excusas para no caminar.

En la carretera que va de la Sènia a la Pobla de Benifassà, una vez se pasa la pared del pantano y un puente, sale una pista a la derecha que va recorriendo el embalse. Cuando la pista se divide en dos, en el paraje conocido como els Magraners hay que dejar el coche. Allí comienza y acaba la ruta.

El día estaba completamente nublado y la humedad era total. Hacía calor pero era perfectamente soportable. De un terrible sol de agosto a un día nublado y húmedo, el grupo se quedaba con la segunda opción. La ruta discurría inicialmente por una pista de tierra que iba bordeando un barranco que desagua en el pantano, el barranc de la Fou. La pista iba cogiendo altura muy poco a poco. 

En un árbol al lado de la pista había un águila bastante grande. Se asustó al paso de los senderistas y voló a otro árbol cercano. De allí volvió a hacer un vuelo corto en cuanto los caminantes se acercaron. Debía tener el nido cerca porque en ningún caso se alejó demasiado. Se notaba que los senderistas estaban dentro del parc natural de la Tinença de Benifassà, la naturaleza brillaba en todo su esplendor. A derecha e izquierda las grandes montañas empezaban a aparecer y el barranco las iba sorteando. La Punta del Solà d'en Brull (casi 900 metros) dominaba el paisaje.

El GPS no funcionaba muy bien, de vez en cuando se "quejaba" diciendo que los caminantes se habían salido de la ruta. En algún momento hizo dudar a nuestros senderistas pero la verdad es que la ruta tiene poca pérdida ya que las sendas están en muy buen estado y no hay que tomar muchos desvíos.
Al kilómetro 2 el grupo tomó un desvío (señalizado) a la izquierda y se adentró en el barranc del Salt. el camino seguía siendo una pista y el paisaje cada vez se encañonaba más. Hacia el kilómetro 5 se pasó por el lado del refugio de la Tenalla y un poco más adelante se acabó la pista y comenzó el camino. La pendiente empezaba a notarse y por fin se llegó al salt de Robert. Esta espectacular cascada pasa justo por el lado del camino. Aún caía agua (poca). Para ser el mes de agosto de un año especialmente seco no deja de ser extraño que el salto todavía lleve agua.

Tras las fotos de rigor el grupo continuó camino. Aquí venía lo bueno. La pendiente se volvió muy fuerte y los músculos empezaron a tensarse. No había prisa pero, como buenos Rayitos, nuestros senderistas afrontaron el reto con ganas (huevonas, pero ganas). El ritmo era tranquilo pero constante y, aunque no llovía, las camisetas estaban totalmente mojadas. En parte por el sudor del esfuerzo pero en mayor parte por la gran humedad del ambiente.

Por fin se llegó arriba y allí estaba Fredes, esperándonos para el almuerzo. Nuestros campeones se cambiaron las camisetas, que estaban totalmente mojadas y se dispusieron a disfrutar de un almuerzo Rayito. Varios litros de cerveza, pimientos fritos, longanizas, pancheta, huevos fritos, carajillo y chupito. En resumen, un festival.

Una pareja de senderistas que llegaron más tarde por poco compran las camisetas de nuestros caminantes. Se creian que estan expuestas para la venta, y lo que realmente estaban es "expuestas para secarse".

Una hora más tarde, con el estómago lleno y el espíritu alegre, los Rayitos se dispusieron a hacer el camino de regreso. Una niebla espesa se había apoderado del paisaje y se notaba hasta cierto fresquito que se agradecía.

El camino de vuelta es un poco distinto. Es todo senda y se pasa por el Portell de l'Infern. Las vistas son espectaculares  porque el camino discurre a más altura, pero nuestros senderistas no tuvieron suerte. Caminaban dentro de una nube y no pudieron disfrutar de ver el Portell ni el resto de maravillas que tenían cerca. Pasaron por unos, cingles, unos abrigos supergrandes y descendieron suavemente hasta el punto de partida.

Al llegar al coche ya llovía abundantemente. Se tuvieron que cambiar la camiseta otra vez y secarse más o menos. Volvieron a ver a la pareja de excursionistas que habían visto en Fredes, que iban caladitos de arriba a abajo y que todavía les quedaba un trecho hasta el Molí de l'Abat, donde estaban hospedados. Se les ofreció llevarlos pero quisieron acabar andando bajo la lluvia.

En definitiva, una ruta completa, con almuerzo a mitad de camino. Ideal para el estilo Rayito. Se comentó en transformar la ruta en un cásico para hacerla todos los veranos. La verdad es que vale la pena intentarlo.
Sólo una cosa no se consiguió. Con la plaga de cabras que hay en la zona, no se pudo ver ni una. Otra vez será.

Aquí dejamos el track de la ruta. La verdad es que la GPS no funcionó muy bien y se perdía de vez en cuando. Si quieres bajárte el track y seguirlo no cojas éste. Hay muchos en el wikiloc.com que están bastante mejor.






lunes, 14 de julio de 2014

Los estrechos del Alfambra


Un día de verano los Rayitos fueron a visitar los estrechos del río Alfambra. Esta curiosa formación geológica se encuentra en Aguilar de Alfambra, un pequeñíto pueblo escondido en lo más profundo de la provincia de Teruel.

Esta excursión, apta para todos lo públicos, la hicieron Ati, Clara, Kiko, María y Marisa. El perfil es fácil salvo por una subida (semiescalada) que hay a mitad de camino.


La ruta comienza en el cauce del río Alfambra, al lado de la carretera. Allí comienza una ruta fluvial con un caminito muy bien cuidado y con estupendas sombras que dan los gigantestos y viejos chopos cabeceros que acompañan al río.

A la sombra de los chopos y con el ruido del agua (parece mentira que en una zona tan despejada y en pleno julio haya un río que lleve agua), el grupo de senderistas fue adentrándose poco a poco por el río, a cuyos lados ya empezaban a empinarse las paredes.

El grupo siguió ruta y dejó a la derecha las ruinas de un antiguo molino, justo antes de que comenzara el cañón. Este tipo de construcción era muy importante en esta zona, donde, durante muchos siglos, se ha cultivado y exportado trigo.

El camino se estrecha de momento y se acaba. Dos grandes paredes flanquean el curso y ya no te dejan pasar. Justo en el medio del cauce hay dos grandes piedras. De un salto, el fotógrafo se encaramó a una y consiguió hacer la foto del día.


El grupo no iba preparado para ir por el agua y desistió de continuar. Además el agua estaba superfría (la zona está a 1300 metros de altura y aunque sea verano las noches son frías).

En esta momento el grupo de caminantes se dividió. Una parte volvió sobre sus pasos, y la otra (los más aventureros) decidieron subir la montaña para ver los estrechos desde arriba. El camino (realmente no era un camino) elegido se encaramaba con gran pendiente hasta llegar a una ermita, y depués a un espectacular mirador. El mirador domina la hoz del Alfambra (mira la foto del principio de la crónica) y en sus paredes crian buitres que se asustaron al ver seres humanos en aquel paraje tan desierto y emprendieron el vuelo.  Fue un bonito espectáculo.

Al lado del mirador se encuentra la ermita de la Virgen de la Peña. Está construida encima de lo que fué un castillo que se edificó por los cristianos durante la reconquista (se cree que el castillo no se acabó de construir). Hay una leyenda sobre él. Resulta que durante la reconquista cristiana los musulmanes estaban atrincherados dentro del castillo y una noche los cristianos cogieron un rebaño de cabras, les pusieron una antorcha en cada cuerno y soltaron lo soltaron hacia el castillo. Al ver las antorchas, los moros creyeron que los invasores eran muchísimos, y huyeron al ver un ejército tan grande. Y así se conquistó la plaza. De esta leyenda sale el nombre que reciben popularmente los habitantes de Aguilar de alfambra, los "chotos".

Nuestros senderistas volvieron a emprender el camino. A partir de ese momento la ruta continuó por una pista que poco a poco fué descendiendo hasta llegar al pueblo de Aguilar. Al final los dos grupos se encontraron en la fuente del pueblo y se finalizó la excursión.

La ruta gustó. Éste es un trayecto agradable para realizar en familia si se está por la zona.



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