lunes, 8 de diciembre de 2014

El reto del Morico


Cada Persona o grupo de personas tiene una obsesión, como el capitan Ahab en Moby Dick. Su obsesión le llevó a perseguir de forma enfermiza a la gran ballena blanca, la misma que le arrancó su pierna años atrás.

El club Rayito también tenía su gran ballena blanca, el Morico. Una montaña de la sierra del Bartolo a la que cada vez que subían no eran capaces de encontrar la vía "fácil" para alcanzar su cima. Una y otra vez lo intentaron y siempre se complicaban la vida, discutiendo de si por ese lado, por ese otro hasta que al final, a base de trepar de mala manera, se conseguía el objetivo. Pero la gran obseión, el gran reto, era conocer la vía de la que todo el mundo hablaba, la "vía facil". Dani, un amigo, comentó que él con su hijo de 9 años subía sin problemas. Otra gente subía con perros. No era posible que lo Rayitos sufrieran tanto para hacer esta ascensión.

Una vez más el club intentó el reto del Morico. Esta vez fueron Fede (GPS), Gilbert (Rayito), Kiko (l'Innovador), Pedro y Susana. Los 5 tratarían de quitar esa espinita que el club tenía clavada desde hacía tiempo. La ruta era de sobra conocida por los caminantes. Existía una opción de subida y dos de bajada, la que pasa por el coll de la Mola y la de les vetetes. Para este día eligieron la segunda, que era más directa y más "divertida" (era senda y no pista). Viendo la foto que encabeza la crónica, la ruta pasa justo por la cresta que une las tres montañas. La cumbre de más a la izquierda es la gran ballena blanca, el Morico. El desnivel era de sobra conocido. Con la ruta elegida no habría problemas de cansancio por desnivel. Se iría poco a poco por lo complicado del camino (lo que los profesionales llaman subidas y bajadas "técnicas"). Al final fueron poco más de 5 kilómetros con un desnivel acumulado de 450 metros.



Aparcaron el coche en les Creuetes, al comienzo de la pista Roja, al lado de la urbanización El Refugio, y se encaminaron hacia el mas de Chiva. Una pista les llevó primero a la font del Mas de Xiva, de la que sólo asomaban unas gotitas, y sólo unos metros más allá estaba el mas de Xiva. A su derecha arrancaba el camí del Portell. Nuestros senderistas tomaron ese camino que se enfilaba por el barranco hacia arriba.

A los Rayitos nos les costó demasiado llegar al Portell, el collet entre la Roca Blanca y el Morico. Hicieron varias paradas para ver de lejos la pared final de la ascensión, el auténtico reto del día. Rayito calibraba por donde se debería trepar. Todos opinaban sobre la via de acceso a la cima, más bien en broma que en serio. Pero la cumbre estaba ahí y había que encontrar el acceso fácil.

Una vez en el Portell se tomó a una senda a la derecha, con destino al Morico. La senda se escarpaba y poco a poco se tuvieron que ir usando más las manos que los pies. Pedro, que llevaba tiempo sin participar en una caminata, iba a una marcha más "diesel", pero no dejó de caminar y llegó al pie del "muro" a la vez que el resto del grupo.

A nuestros caminantes se les apareció la Virgen María en forma de dos senderistas del Centro Excursionista de Burriana que decían que conocían el camino. Los Rayitos se "pegaron a rueda" y treparon detrás de los "profesionales".

La vía era un poco más fácil que las que utilizaron lo Rayitos en otras ocasiones. Innovador cree que todavía podría haber alguna más fácil, pero lo que es seguro es que se subió bastante rápido y sin grandes problemas.

Hay que decir también que la subida no es de gran nivel pero tampoco la trepa cualquiera. Ese día se oyeron frases como "Quién coño me mandaba venir a mi hoy aquí", o "soy gilipollas", o "me paro y de vuelvo", o "si lo cuento en casa me llamarán friki". Todo esto dicho por un/una Rayito/a en plena ascención viene a decir que no todo fue coser y cantar, que la cosa estuvo arregladita, sobre todo por el vértigo (cague) y las piernas cortas que no dejaban llegar las zapatillas a la roca que tocaba.

Una vez en la cumbre las caras cambiaron, Las vistas ese día eran espectaculares. Hubo viento el día anterior y el cielo estaba superclaro. Se veían perfectamente la columbretes y casi también las lagartijas que vivían alli. También se veía el Montgó y la punta del cabo san Antonio, a muchos kilómetros de distancia. Los ánimos se relajaron y se comenzó a buscar el camino de vuelta.

Para la bajada del Morico se eligió la senda de les vetetes. una senda que baja "al recto" justo hacia el este. Antiguamente estaba señalada por cintitas atadas a ramas. Ahora ya casí no quedaba ninguna. Estas cintas se han sustituido por fitas de piedras cada pocos metros. La senda es muy pedregosa y la pendiente a veces es grande con lo que viene muy bien ir siguiendo las fitas para  no despistarse.

Como la bajada era muy técnica y el camino estaba bastante perdido se avanzaba muy poco a poco. Se oían frases como "por este camino sólo han pasado dos grupos, los que pusieron las piedras y nosotros", "este innovador ya se pasa con sus caminitos", o " estoy aburrido de las piedras, necesito un camino plano y de tierra". Algunos resbalones y las mallas de GPS pagaron el tributo de la montaña. Por lo demás, todo bien. Se subieron las dos agujas que están delante del Morico y se bajó casi esquiando por las piedras hasta que la senda se allanó un poco. De allí al coche fué un paseo. Fueron dos horas y media para recorrer cinco escasos kilómetros, pero la concentración y la complejidad merecieron este tiempo.

Al final cervecitas y a comentar la ruta. La gente estaba contenta. Lo que durante la excusión fue sufrimiento se transformó en orgullo y alegria por la superación de un reto. Para el club Rayito esta ruta, de ser su gran "ballena blanca", pasó a formar parte de esa colección de "grandes clásicos" que se dejan para ocasiones especiales. Todo un tributo.


Pincha aquí para ver la ruta

lunes, 24 de noviembre de 2014

Al voltant de la Pedra de Borriol

La ruta que presentamos es super, super, super huevona y combina tramos de senda con pista y carretera.

Son casi 11 kilómetros de paseo por la montaña donde no hay demasiado desnivel de subida pero sí de bajada.

Los Rayitos que acudieron a esta cita fueron Antonio, Flama, Gilbert (Rayito), Kiko (L'innovador), María y Mercedes. El punto de partida fue la Pedra de Borriol, en la carretera de la Serra. La pedra está en pleno corazon de la Serra de Borriol y desde allí se pueden acceder a rutas bonitas por pistas y caminos.

Ese día los Rayitos tenían previstas dos posibles rutas. Una larga, de 11 kilómetros pasando por varias fuentes, y una corta, de 6 kilómetros y más sosegada. Nuestros senderistas andaban un poco remolones y se decidieron por la corta. 

Los caminantes comenzaron la ruta por la pista del GR-33 hacia el oeste y a los 100 metros se encontraron con una señal que indicaba una desviacióna la izquierda hacía el Pou del Portugués. Tomaron el devío y rápidamente la pista se convirtió en senda y se encajonó dentro del barranc de les ermites. Era pronto por la mañana, el camino iba bastante encajonado ewn el barranco y todavía el suelo estaba muy húmedo del rocío de la madrugada. El resultado es que hacía hasta frío, cuando en realidad se esperaba un día templadito.

El grupo llegó al Pou del Portugues, una fuente en medio del barranc de les ermites que suele tener agua (muy poquita). Esta vez pràcticamente no tenía pero alguna gota caía del caño, que estaba completamente cubierto de musgo. De allí los seneristas siguieron camino hasta llegar a un cruce. El objetivo primero era girar por la senda hacia la derecha para hacer la ruta corta (tal y como habían convenido), pero se aventuraron recto para ver la font de la teula, que estaba a un ratito de distancia. Gracias a esto se encontraron con un  rovellón al lado del sendero, grande y sano.

De repente, cuando se abre el barranco, justo arriba del Tossalet del Castellet había un cazador de pie, frente al cortado. Desde arriba nos dijo que un poco más abajo había batida de jabalí pero ya había avisado por radio que iban caminantes. También comentó que en el tossal de la derecha había un grupo de cabras. Nuestros senderistas las vieron. Antes era raro ver cabras por esos lugares pero ahora parece que lo invaden todo.

Con la prudencia huevona que caracteriza a los Rayito, éstos recularon y deshicieron camino para no tener que encontrarse con hombres armados y perros buscadores. Fueron a buscar el camino que les marcaba la "ruta corta". La senda que tomaron subía saliendo del barranco. No era una ascensión muy pesada, pero por lo menos se sudó un poquito. El día se estaba planteando muy huevón y por lo menos algo de ejercicio había que hacer.

El camino desembocó en una pista y de allí, tran un kilómetro largo, se volvieron a encontrar con otro cazador que estaba a la espera del jabalí. Era otra batida que estaban haciendo un poco más al norte. Los Rayitos no pasaron por donde la batida. Tomaron una pista a la deracha que llevaba directamente el mas de Flora. Las vistas desde el mas a la serra del Bartolo son impresionantes. Del mas de Flora sale una carretera que, tras un kilómetro, les llevó directamente a la Pedra, inicio de la excursión.

En teoría éste era el fin de la caminata pero la ruta había sido tan huevona que nuestros senderistas querían más. Al final dos del grupo bajaron los cohes hasta Sant Vicent y el resto hicieron la bajada andando por el GR-33. Los conductores también se apuntaron y desde abajo afrontaron la subida hasta encontrarse con el grupo de descenso. Los que ascendían sudaron bastante más que los que bajaban. Fueron 3,5 kilometros extras que, si bien no endurecieron la marcha, por lo menos dieron la excusa para poder tomarse las cervezas después sin remordimientos.

Por fín acabó la ruta y todos fueron a comenzar la siguiente fase, la de la reposición de líquidos. Con una cerveza en la mano se comentó la excusión. La ruta, con las idas i venidas por culpa de los cazadores, y el extra de la bajada de la Pedra a sant Vicent consiguió tener cierto encanto. Además estuvo el rovellón y la vista de las cabras, con lo que la excursión salió bastante redonda. Como parecía que los Rayitos empezaban a estar más fuertes, para la próxima se buscaría una ruta un poco más exigente (se comentó la vuelta a las Agujas o la subida al Morico, dos grandes clásicos del club). Se esperaría con ilusión.


sábado, 1 de noviembre de 2014

La cova de la Vila. La pobla Tornesa

La ruta que proponemos aquí es un bonito y corto paseo a la búsqueda de una gran cueva, la cova de la Vila.

El club rayito fue a investigar la cueva. Esta vez los senderistas fueron Clara, Fede (GPS), Gilbert (Rayito), Inma, Kiko (l'innovador), María, Marifé y Marisa.

Nuestros caminantes, sabedores de la poca longitud de la ruta, quedaron a las 11 de la mañana en La Pobla. Después de la caminata ya tenían asegurada una buena comida. Hubo sierto retraso a la llegada, que los tardones achacaron a Mercadona. Tampoco el retraso fue muy importante y la ruta comenzó más o menos a tiempo.

El grupo de excursionistas era bastante variado. Por un lado, experimentados senderitas rayitos, por otro niñas que según el animos corren o se cansan de momento y por fín una experimentadas "urbanitas" que con promesas de lo corto de la excursión habían sido "engatusadas" para acompañar al grupo.

Era el 1 de noviembre, día de todos los santos. Mientras mucha gente del pueblo se dedicaba a visitar el cementerio nuestros senderistas comenzaban a caminar desde el centro del pueblo. Recorrieron el carrer Cabanes hasta plaça del Raval, carrer Calvari y carrer de la Cova. La ruta de momento era plana y el sol no pegaba muy fuerte. ¡Un día perfecto!. El carrer de la Cova acabó y de allí salía una senda montaña arriba. Ahora el personal, que hasta ese momento no habá siquiera notado calor ni frío, comenzó a sudar con la subida.

Nadie del grupo había ido antes a la cueva ni había una ruta gps que seguir, así que la excursión se convertía en una pequeña aventura de busqueda de la cova de la Vila. Las sendas se iban mutiplicando y habia que investigar si realmente el camino elegido era el correcto. Por fin, tras unos minutos de duda, Marifé dijo "por allí hay un camino". Los caminantes subieron i allí estaba la cueva.

La cueva tiene varias entradas, pero sólo una accesible andando. El club Rayito tuvo suerte y esa entrada fue la buena. Incialmente se entra a una pequeña oquedad de la que, agachados, se llega a una gran sala. Realmente no hacen falta linternas ya que las otras entradas a la cueva dan suficiente luz para ver sin problemas.

Entonces el grupo sacó la cámara y comenzó a fotografiarse. No es normal entrar a una cueva con tanta facilidad. Estalactitas y estalagmitas habían pocas pero aun se conservaba una potente columna a la derecha al fondo. En interior de la cueva se notaba bastante utilizado lo largo de los años. Vivienda en la prehistoria, guardar ganado, esconderse cuando los bombardeos y las incursiones de la guerra y muchos más usos se le dieron a esta cueva. Su gran amplitud permitiría múltiples utilizaciones.

Una vez hechas la fotos de rigor y tras el pequeño susto de ver un murciélago molestado, el grupo salió de la cueva. Había mucha humedad dentro y se noto mejoría al salir. Ahora todo era cuesta abajo y se lllegó al pueblo sin dificultad (antes se busco un nuevo camino pero no fructificó la innovación). Se volvió al carrer de la Cova y de allí a la plaça del Raval. Los Rayitos, con el deber cumplido y viendo que era buena hora, dieron una vuelta por el pueblo. Primero fueron a la iglesia de sant Miquel  a admirar el retablo nuevo que tiene. La iglesia estaba cerrada y no se pudo. Dicen que en el retablo se distingue claramente a Santiago Carrillo y a la Pasionaria. Otra vez será. De allí callejearon hasta la fuente, volvieron a la plaza y ya, como era la hora, a hacer las brasas y comer.

Durante la comida se comentó la ruta. Fue lo suficientemente corta y fácil para que los "urbanitas" admitieran planificar una salida para otro día, y en este caso, con la cueva como premio, la ruta valió mucho la pena. Por supuesto hubo cerveza, vino y cava para recuperara la forma.

Picha aquí para ver la ruta.

domingo, 26 de octubre de 2014

Circular pico Espadán desde la Nevera de Alcudia

La ruta que presentamos aquí tiene cierto carisma, ya que sube al emblemático pico Espadán, montaña más alta de la espectacular sierra que da su nombre. Realmente no es la más alta, la Ràpita la supera en 7 metros, pero seguro que es la más conocida.

Esta vez, los senderistas del club Rayito que acudieron a hacer la ruta fueron Antonio, Ara, Carmen, Fede (GPS), Flama, Gilbert (Rayito), Kiko (lnnovador), María, Mercedes y Toni, un grupo ya bastante numeroso. Esta vez Mercedes y Flama se estrenaban.

La ruta elegida es circular y "los Rayitos" decidieron, con buen criterio, subir por la parte más plana y bajar por la más empinada. Hubo cierto cachondeo con el innovador porque, viendo el perfil, calificó la subida como "de suave desnivel". Y subir, había que subir igual los mismos metros. En el perfil se ve que el comienzo de la subida es muy suave (para calentar) aunque al final el tema, como veremos, se complica un poco.


El grupo quedó a las 7 de mañana un día de octubre. Esa noche fue la que se cambiaba la hora y el Innovador se equivocó poniendo el despertador. Comenzaron las alertas con el  whatsapp y no hubo que esperar demasiado. A las 8 de la mañana se aparcaron los coches en la Nevera de Alcudia de Veo (en la carretra que ve desde Alcudia a Algimia, a unos 5 kilómetros del primero, justo en un collado) y se dispusieron a caminar.

La Nevera es una construcción de planta circular utilizada en su día para el almacenaje de nieve, para luego extraer el hielo y venderlo en las poblaciones vecinas de La Plana.

De la zona de la Nevera sale una pista que, tras una suave bajada, comienza a ascender lentamente hacia el pico. En el kilómetro 1 se encontraron con una especie de cueva que se adentraba desde el lado del camino. Pensaron que era la cueva del Estuco pero en realidad no lo era. La cueva del Estuco estaba un poco más alla, no muy lejos, desviándose del camino.

Como la pendiente era muy asequible el grupo iba compacto y animado. Un poco más allá había una pequeña balsa (o un gran charco) al lado del camino. Ara aprovechó para pegarse un baño y ensuciarse de barro (recordemos, para los que no lo saben, que Ara es una perra). A la derecha, abajo del camino, se contemplaban magníficas vistas del barranco Malo y un poco más adelante, el barranco de Aguas Negras. El camino circulaba a la sombra de la mole del pico Espadan y nuestros senderistas caminaban a buen ritmo. 

A medida que el grupo iba acercándose al final de la pista, la ruta iba cogiendo altura. Cada revuelta hacía que los caminantes ascendieran 5 o 6 metros. Los alcornoques monumentales estaban por todas partes y algún Rayito ya sentía las piernas calientes.

En el Kilómetro 4 se llegó a un collado. Aquí el camino se dividía en dos. El principal, que bajaba hacia Aín y una pista en un poco peor estado que se enfilaba a la cumbre. Los esforzados Rayitos pararon un poco para beber y coger fuerzas y en seguida reenprendieron la marcha hacia arriba.

La pista continuaba la ascensión durante 600 metros y justo después se acabada. Ya casi no les quedaba montaña y lo empinado de la ruta ya no permitía casi ni que hubiera camino. Bruscamente, de la pista se pasó a una especie de senda de rocas. Mercedes que andaba con un poco de vértigo lo pasó mal, ya que el grupo tuvo que pasar por una ladera de rocas con una caída considerable a la izquierda.

A alguien le dió una pájara en toda regla. Sudores frios, fatiga general, debilidad muscular, hipoglucemia, mareos, y no sabemos si alucinaciones. Un poquito de descanso, Un poquito de aquarius y, como el final de la subida estaba cerca, un último esfuerzo y para adelante.

Después vino el trepar. Ya no había caida a la izquierda, ahora había caida detrás. Poquito a poquito nuestros senderistas subieron hasta la cresta de la pequeña sierra. Esta sierra va desde la peña Pastor (989m.) al vértice geodésico (1040m.) que está en la otra punta. Y en medio, el objetivo (1099m.). 

El grupo descansó en un pequeño claro plano en plena cresta. Para los que era su primara evisita al pico Espadán creían que lo peor ya había pasado. Y era casi cierto. De camino hasta la cima todavía había que subir un poco y trepar un poco más. El camino se complicó, pero con mentalidad huevona (poc a poc), hastá el último senderista consiguió hacer cumbre. Alguno andaba muy cansado y tuvo que sacar reservas de donde no las había.

La cima del pico Espadán es espectacular. Las vistas son impresionantes. Había una ligera bruma en la parte del mar y el Montgó (cabo de San Antonio) no se pudo ver, pero todas las montañas de la sierra Espadan cubiertas de vegetación, todos los pueblos desde Segorbe hasta la provincia de Teruel, Penyagolosa, Mollet, el Montí, el Bartolo y su sierra, toda la plana de Castelló y mucho más. En fin, se perdía la vista con tanta cosa a identificar.

Después de un descansito comenzó el descenso. Para esto se siguió una ruta distinta. En vez de bajar por la cara sur, se hizo por la norte (noroeste). Se sigue una senda que, después de bajar no sin cierta dificultad lo que antes se había trepado, va cresteando desde el pico al vértice gesodésico. Es una parte relativamente plana donde se puede disfrutar de la vegetación de pinos y alcornoques.

Una vez al final de la cresta el camino se vuelve muy empinado. Se baja por el medio de un gran bosque de pinos pero hay que hacerlo con cuidado para no dejar el culo en el suelo. A algún Rayito le pasó pero la caida no fue muy aparatosa. 

El descenso se hizo largo. Más de uno pensó que no era posible bajar tanto porque no se había subido tanto. Lo que pasó es que como la subida fue mucho más larga y ligera, parecía que no se habían ascendido tantos metros. Al final fueron 440 metros de desnivel acumulado. Nada exagerado ni para subir ni para bajar.

Como había senderistas más prundentes que otros, el grupo llegó a la Nevera, el lugar de partida, un poco disgregado. Al fueron cerca de 7 kilómetros de excusión donde hubo un poco de todo.

Durante toda la ruta nuestros senderistas fueron encontrando a bastantes personas que subían también al pico. Sobre todo durante la bajada, donde quizá esta senda sea de las más utilizadas por los excursionistas para hacer la ascensión a este lugar tan emblemático.

De la nevera rápidamente se cogió el coche para seguir con la siguiente fase de la excursión, la cerveza. Aprovechando que estaban cerca, el grupo Rayito fue a "gorrear" cerveza a casa de unos amigos en Artana. Allí se comento la ruta. La excursión había sido muy bonita y el tiempo acompañó. Ya nadie estaba cansado y se recordaba la "escalada" con cierto humor. El listón estaba cada vez más alto y alguno proponía, no se sabe si en serio o en broma, atacar cumbrers más altas, de esas que están en los alpas o del Himalaya. ¡Pero con espítitu Rayito, poquito a poquito!



miércoles, 22 de octubre de 2014

Al Bartolo por el pla de Muletes


La excursión que comentamos esta vez recorre dos de los múltiples caminos que que hay para subir al Bartolo desde el convento del Desierto de las Palmas. Esta vez se subió por el pla de Muletes y se bajó a medias por las crestas.

Esta ruta la hicieron Antonio, Ara, Carmen, Fede (Gps), Gilbert (Rayito), Julia, María y Rafa. Susana al final no pudo ir y envió un whatsapp a la 1:30 de la madrugada (o la gripe o la fiesta...).

La subida al Bartolo por la ruta elegida es bastante suave. Aún así, hay que subir obligatoriamente los 400 metros de desnivel, que no te los quita nadie. En el perfil se ve lo "suave" de la subida y lo "brusco" de la bajada.



Una mañanita de octubre los caminantes partieron del aparcamiento que hay en el monasterio del Desierto de las Palmas. A un par se les pegaron las sábanas pero no hubo que esperar demasiado. El día era bueno pero había mucha bruma.

Al principio nuestros senderistas tomaron la carretera del monasterio hacia Benicassim. Era cuesta para abajo y caminando tranquilitos por el margen izquierdo de la carretera como mandan las normativas de tráfico se llegó a la fuente de Sant Josep. Aquí ya se abandonó la carretera y se cogió la senda que lleva al Plá de Muletes. El camino es sencillo y bastante plano con lo que el grupo iba bastante cómodo.



Rayito tomo el mando del grupo acompañado por Ara, que inspeccionaba continuamente el terreno. GPS decidió cerrar el grupo. Antes de llegar al pla de Muletes, a la altura del primer cruce, el grupo advirtió a Rayito que GPS se había quedado descolgado. Se le esperó. Más tarde, en la tertulia de las cervezas, GPS comentó que él y Rafa se habían equivocado de senda, cosa natural en el carácter de GPS, pues su sobrenombre viene de esa capacidad especial que tiene de perderse en un metro cuadrado.

Una vez el grupo alcanzó el pla de Muletes ya llegó el momento de comenzar la auténtica subida. Se desviaron por una pista a la derecha y poco a poco la ruta fue cogiendo cambios de desnivel y nuestros senderistas empezaron a quitarse ropa e ingerir líquidos. Curiosamente la gente estaba muy animada y no paraba de hablar. Buena señal.

Situados a la altura de la caseta del forestal, en la senda de abajo, había que decidir si se iba al Bartolo por una pista más larga pero sin tanto desnivel o la clásica algo más dura. Nuestros caminantes sin ningún tipo de dudas optaron por la dureza. En ese mismo instante Julia comenzó a subir corriendo y terminó la ascensión a gran velocidad (sería consecuencia del aquarius que se había bebido al comenzar la subida).

A los pies del Bartolo, en lugar de la pista de cemento, se decidió remontar una pequeña y estrecha senda trialera que, aunque es muy empinada, acorta bastante el camino. Tranquilamente se subió sin ninguna incidencia, aunque las aliagas y el coscoll hicieron un buen trabajo "lijando" las piernas de nuestros senderistas. Antonio, que la vez anterior que fue se puso vaqueros para no rascarse las piernas, esta vez fué más confiado y llevaba pantalones cortos senderistas con lo que no tuvo protección adicional. 
Por fin el club Rayito hizo cumbre, y con los ánimos intactos. Ya bajando el Bartolo se cruzaron con bastante gente. Un grupo de ellos, "las chicas y algún chico del MIM", iban todos igualitos con su uniforme. María comentó el que el club Rayito no podía ser menos y tendrían que hacerse camisetas para aumentar su orgullo de grupo y para que la gente les pudiera identificar.

Después de contemplar las vistas y divisar todos los pueblos que se ven en la cara oeste desde allí arriba  (La Pobla, Cabanes, Useres, Vall D' Alba,...), se continuó por las crestas, donde el grupo se siguió cruzando con gente que iban en sentido contrario.

Nuestros senderistas disfrutaron caminando por sus queridas crestas hasta llegar al Caragol de Panxa. Antes de coronar esta cresta sale un camino a la izquierda que desemboca en la pista del Mas d'Huguet. Este fue el camino que tomaron nuestros senderistas. Esta misma senda forma parte de la "trail night Benicassim", carrera nocturna que se realiza a finales de septiembre y que la corren unos cientos de locos con el frontal en la cabeza para darse luz.

Ya en la pista del Mas d'Huguet giraron a la izquierda y después, en el siguiente cruce de pistas, a la derecha  De alli se dirigieron hacía el convento, caminando por la senda que esta en reconstrucción.

Es necesario comentar que, contra todo pronóstico, GPS, no realizó su famosa técnica "culatadas". Esta vez quien deleito al grupo con una doble "culatada" fué el Rayito. Pero todo se quedo en eso, solo con heridas en el amor propio.

Sin más incidencias se llegó al destino, donde esperaban los coches. Ahora llegaba el momento de la rehidratación. Todos fueron a tomar unas cervecillas y a comentar la ruta. La ruta gustó mucho, incluso Julia envió aplausos para los guias vía Whatsapp. Ya todos estaban deseando repetir.


martes, 14 de octubre de 2014

Circular autopista, castillo de Montornés, monasterio


Era un 9 de octubre, día de fiesta en la Comunidad valenciana, y nuestros Rayitos aprovecharon la festividad para mover un poquito la piernas. La mañana estaba nublada, un poco fresca depués de los grandes calores de septiembre, pero no tanto como para ser octubre. Lo que sí que había era mucha, mucha humedad en el ambiente. La ruta elegida era suave, un poco de pendiente al principio y toda una gran bajada al final. Había algunos caminantes que llevaban un tiempo en dique seco y no era cuestión de comenzar con una paliza. Mira aquí el perfil. 



Esta ruta la hicieron Fede (Gps), Gilbert (Rayito), Kiko (l'innovador) y Susana (Susi para l@s amig@s). Aparcaron el coche al lado de la autopista, en el pla del Salandó, estiraron un poco (muy poco) las piernas y empezaron a caminar. Al principio hubo un momento que se colaron de camino pero enseguida encontraron la senda correcta (lo podrás ver en el track). El comienzo era plano y la conversación era amena, pero cerca del kilómetro 2 las voces callaron. Arrancaba "la gran subida" al castillo de Montornés. Ésta era corta pero muy empinada para el estado de forma de nuestros caminantes (300 metros en menos de un kilómetro de subida).

Cada pocos metros había colgadas cintas de una carrera que se celebraba el sábado siguiente por la noche, la "Mediterraneo Trail Night", 17 Kilómetros en una carrera nocturna por montaña (ésta los Rayitos la dejaron pasar). Las cintas que jalonaban el camino tenían una parte reflectante para que los corredores las pudieran ver por a noche. Nuestros senderistas no robaron niguna de recuerdo para que los atletas nocturnos no se perdieran por el camino.

La humedad del ambiente hizo mella y, aunque el sol no pegaba fuerte, las camisetas estaban todas empapadas de sudor. Gps, que estaba fuerte, se adelantó en la subida al castillo, con gran riesgo de perderse debido a su reducida orientación. Rayito andaba un poco apurado. Convaleciente de una rotura en el radio, era el primer día despues de varias semanas haciendo el vago. Y eso pesa bastante. Poquito a poquito se llegó a la cima.

Por el camino les pasó un hombre que iba resoplando y diciendo tacos mientras subía. Se quejaba de lo duro de  la senda. Arriba se lo encontraron recuperando el aliento y les contó que iba a participar en la carrera y que estaba probando el circuito. Se le veia fuerte pero no tanto como para ir sobrado. Debía guardarse algún soplido adicional porque seguro que la carrera nocturna no le defraudaría.

Ya comentamos en otra ocasión que el club Rayito subió al castillo de Montornes (por otro camino). Como ya se dijo, el castillo es una fortaleza de origen árabe del siglo X construida sobre restos de origen romano, que se sitúa sobre una escarpada cima a una altura de 500 m. Lo de escarpada que se lo digan a Rayito, y las vistas, fenomenales.

Una vez en el castillo, el objetivo era llanear por una senda hasta llegar a la carretera y, desde allí, andar unos 300 metros por asfalto hasta el monasterio de las Palmas. Así se hizo. Se dejo a la derecha la senda que vuelve a bajar a la autopista y se siguió hasta el monasterio.

Justo al llegar al monsaterio se torció a la derecha y se cogió una senda que, tras unos metros, desemboca en una pista que va bajando hasta el pla del Salandó. Si te fijas en el track, hay dos "rayito-atajos" que te evitan un par de curvas y dan un poquito de aliciente a la bajada. 

Normalmente en este tipo de bajadas los Rayitos suelen trotar un poco. esta vez no se trotó ni un metro. El grupo iba tranquilo sin esforzarse demasiado. Por fin se llegó al fondo del barrando y, por una senda, se acabó donde estaba el coche. Dos horas y 8 kilometros de disfrute senderista.

Ahora corriaendo a las cervecitas de rigor y a comentar la ruta del día. Es casi una clásica que se puede utilizar de comodín para días en lo que no se sepa donde ir. Bonita ruta. Se comentarion también rutas pendientes de hacer como una en Culla, y se habló de una nueva subida al Morico, para ver si por fin se encuentra las escaleras mecánicas que llevan arriba al pico.



martes, 30 de septiembre de 2014

Camino de santiago 2014. León-O Cebreiro

Diario de un caminante.

Etapa 0.
Aproximación en coche. Castellón – León. 760 Km. Calatayud. Parada de la Guardia Civil. Carnet de conducir de Toni caducado. ¡No puede ser! I.T.V. OK. Llegada a Soria. Renovación del carnet. Cartel de “ cerrado hasta el lunes”. Otro día será.  Parada en Burgos (14:00). Visita al Morico, está a tope, nos vamos al  restaurante de hace dos años nos hicimos un asado. Menú entresemana 12€, sábado y domingo, carta 70€. ¡Putada!. Por fin en León: Hotel Riosol *** Despedidas de soltero. Hotel OK. Visita al barrio húmedo, después de unas cuantas visitas a los bares con su copa y tapa, entramos en uno cuya especialidad es de embutidos, nos hacen sentarnos en una mesa con mantel de tela. Cena y a dormir.

Por fín empieza el camino.

Etapa 1.
León - San Martín del Camino. 24,5 Km. Desayuno churros y café. Culos gordos delante. Una recta que te cagas. A la llegada unas cervezas. En el albergue Fede liga con una señora madurita (le pilló en la ducha en pelotas).



Etapa 2.
San Martín del Camino – Astorga. 26 Km. Hospital de Órbigo (León) bonito. Fede está cojo (¿fastitis plantar?) Zapatillas malas. Llegada a Casa de los Dioses (una mierda). Antes de Astorga (2 tias trabajando para él). Beben agua de la fuente. Llegada a Astorga. Hay que subir un puente (zig-zag). Hostal la Peseta. Perfecto. Muy bien. Los Tonis a buscar el carnet de conducir, Gilbert y Fede a hacer cervecitas. Comida cocido maragato. 30 y tantos euros. Se come al revés. Hasta el culo de comida. Gilbert va a por el coche. Resto cervezas. Para cenar picoteo por Astorga.



Etapa 3.
Astorga – Rabanal del Camino. 21 Km. Fede dolor de pies. Hay que parar. Cambio de zapatillas. Calor. Alguien se escalda. Llegada a Rabanal del Camino. Hostal la Senda. Todo a tope. Gilbert reconoce a un amigo del año anterior. Cervezotas y a comer. Se come bien. Hay mosqueo por recoger el coche. ¡Mucho morro!. Comunicación internacional. Yanqui, Madrileño...



Etapa 4.
Rabanal del Camino – Ponferrada. 36Km. Salida con chirimiri. No va a más. 3ºC. Los pies de Fede siguen regular. Llegada a la Cruz de Hierro, el punto más alto del camino (1.540m.) Se dejan la piedras de rigor (En la Cruz de Hierro). Dos autobuses de niños (según Fede tocan los cojones durante más de dos horas) ¡Equivocación! Toca hacer 3 Km. de más (Per sabudets). Llegada a Ponferrada. Hostal Nirvana. No lo conoce ni la guardia Civil. A comer al Hotel Madrid. Gazpacho, lomo al Pedro Ximenez. Hay cansancio. Cena de tasqueo. 16€ por un crianza. Alguien liga... ( Los dos mayorcitos...)¿? Lo que pasa en el camino se queda en el camino (y como siempre no pasa res de res).



Etapa 5.
Ponferrada – Villafranca del Bierzo. 25Km. A los 10Km. un valensianet. La subida tiene truco. Hay más kilómetros de los que pone. Lio al entrar en Villafranca. No se encuentra el hotel. Al final sí. Los Tonis al 2º y Fede y Gilbert al 1º ( Todavía hay clases). Visita a bodega San Adrián. Un rollo, Cena. Un besito y a dormir. “El roce hace el camino”. Desayuno muy bueno.



Etapa 6.
Villafranca del Bierzo – O Cebreiro. 29Km. Es la etapa más chula de este año. Gilbert dice que la japonesa les engañó ( Li pase per preguntar masa... charre mes que camine). La realidad es la siguiente: El trozo más chulo del camino se hizo porque los dos primeros iban muy concentrados, en la subida había una japonesa que si cogió la senda correcta, pero por no preguntar el tercero siguió la estela de sus amigos que habían puesto la directa siguiendo a dos buenas mozas. El de los "pies" ya hacía suficiente con seguir el camino. Antes de llegar a O'cebreiro, en lo alto aparece un pueblo donde tomamos unas cervecitas, al cabo de un rato llega el último que debía de estar rezando porque ni paró, ni saludó.

Llegada a O Cebreiro. Unas pocas compras y en cuanto se sientan a comer, empieza a llover. Otro año les ha salvado el santo de la lluvia.



Hasta el año que viene.
Buen camino.

Mira aquí las rutas:

Etapa 1: (mira la ruta)


Etapa 2: (mira la ruta)

Etapa 3(mira la ruta)


Etapa 4(mira la ruta)


Etapa 5(mira la ruta)


Etapa 6(mira la ruta)